Muchos conspiranoicos creen que la administración Bush y Al Qaeda tienen fuertes lazos de cooperación y entendimiento, y que los ataques del 11-S hubieran sido imposibles sin la colaboración del gobierno estadounidense.
Yo no sé cuánto habrá de verdad y cuánto de leyenda en esas teorías, pero sí sé cómo se entretendrían los responsables de cada bando en sus ratos de ocio: jugando al ajedrez con este set:
Si no es así, no imagino a quién va destinado este juego.

