El otro día vi El retorno del Jedi en DVD y, casualmente, ayer la pasaron por Antena 3. La película es bastante entretenida y, tengo que decirlo, la que más me ha gustado de las 3.
Pero hoy no quiero hablar de películas, sino de actores. Concretamente, del actor que encarna a Luke Skywalker, Mark Hamill.
En una saga tan famosa como Star Wars, es extraño que el actor que interpreta al principal protagonista (aunque Han Solo lo eclipse parcialmente) no haya saltado a la fama. Sólo los más frikis del lugar reconocen el nombre de Mark Hamill, la mayoría de mortales necesitan la coletilla “sí, el que hacía de Luke Skywalker en La Guerra de las Galaxias” para hacerse una vaga idea en la mente de quién estamos hablando.
Hace algún tiempo, en la primera temporada de Muchachada Nui, le dedicaron un espacio de Celebrities al olvidado actor:
¿Un poco de mala leche? Puede. Pero la verdad es que Hamill no supo rentabilizar el éxito de Star Wars, como podemos ver en su carrera profesional como actor. De 194 entradas, la mayoría son apariciones en capítulos puntuales de alguna serie, alguna parodia/homenaje a Star Wars o algún doblaje. Ningún papel especialmente relevante después de salvar la galaxia.
