Racismo y xenofobia
Una de las cosas que, como friki, me interesan es el uso que se hace del lenguaje cotidiano.
Concretamente, me llama la atención el uso que se hace actualmente de los términos racismo y xenofobia.
Para empezar, hasta hace relativamente poco, estos dos términos ni siquiera existían. Ambos términos se acuñaron a caballo de los siglos XIX y XX.
En origen, el término racismo hacía alusión al concepto de raza (obviamente) y se refería, por un lado, a la creencia de que los miembros de una raza determinada compartían una serie de características comunes y, por otro, que existía cierta jerarquía racial.
Es decir, el racismo es un pensamiento discriminatorio que categoriza a las personas en función de su origen.
La xenofobia, en cambio, es el odio a los extranjeros, a los que vienen de fuera. Teniendo en cuenta que el hecho de que sean extranjeros los sitúa en un conjunto definido por su origen, podemos considerar que la xenofobia parte del racismo. Es decir, que no se puede ser xenófobo sin ser racista.
Así pues, si un habitante de un pueblo siente odio u hostilidad hacia los forasteros que llegan a su pueblo, además de ser xenófobo, está siendo racista, porque considera que esos forasteros forman parte de un grupo (“raza”) y comparten una serie de características que le llevan a odiarles (aunque esas características no estén explícitamente definidas, pueden ser “que vienen de fuera a quitarnos el trabajo y las mujeres”).
Sin embargo, no podemos inferir que todos los racistas sean xenófobos, porque pensar que un grupo de individuos poseen unas características determinadas por el hecho de haber nacido aquí o allí no implica necesariamente un sentimiento hostil hacia ellos.
Ejemplos:
Los judíos son usureros.
Es un argumento racista, puesto que otorga una característica a todos los miembros de un grupo por el simple hecho de su origen.
Hay que matar a los judíos.
Es un argumento xenófobo, porque mueve al odio contra un grupo de individuos por el simple hecho de su origen.
Hay que matar a los judíos porque son usureros.
Es un argumento xenófobo y explícitamente racista porque cumple las dos premisas anteriores.
Sin embargo, estas connotaciones originales se han ido perdiendo con los años y, hoy en día, racismo y xenofobia se suelen usar como sinónimos de facto (aunque, obviamente, no lo sean).
