Concretamente, se podrá regular que los archivos multimedia sólo se puedan reproducir en ciertos monitores y, lo más fuerte del caso, es que los monitores “compatibles” cambiarán con el tiempo, de modo que el monitor que es compatible hoy, puede dejar de serlo mañana.
He mirado el calendario y aún no es April Fools Day, pero sigo sin creer que Apple haga algo tan sucio.
Hoy estaba hablando con un compañero de trabajo y le he dicho que la había liao parda. Entonces, por la cara que ha puesto, he descubierto que no había visto el vídeo de la socorrista tóxica, así que me he decidido a hacer un pequeño revival de frikis televisivos que todo el mundo debería haber visto.
Era el año 1992 cuando Bernard Rose adaptó al cine un cuento de terror de Clive Barker sobre un esclavo negro que murió en los campos de algodón por una trágica historia de amor.
En la película, ubicada en Chicago, una joven universitaria está preparando una tesis sobre leyendas urbanas y, casualmente, topa con la leyenda de Candyman, un espiritu de otra época que se aparece cuando pronuncias su nombre cinco veces delante de un espejo y que, una vez aparecido, te mata de una forma brutal.
A priori podríamos pensar que nadie en su sano juicio invocaría a un asesino de esa calaña, pero ya sabéis como funcionan estas películas, si los protagonistas fueran sensatos y no bajaran al sótano, no dieran de comer a los gremlins después de medianoche o no se encararan con el malo en lugar de correr, no habría acción y serían un coñazo.
Total, que a más de uno le da por invocarlo y, como no podía ser de otro modo, se los cargan. Luego va la joven universitaria tirando del hilo para descubrir la historia del asesino misterioso y así hasta que la película se acaba.
Luego siguieron dos secuelas que tuvieron mucho menos éxito, por lo que nunca llego a haber una tercera (por suerte).
Lo destacable de esta película es la inclusión del factor invocación: tenías que invocar al asesino para que te matara, en lugar de estar tranquilo haciendo tus cosas cuando venía por sorpresa y te acuchillaba.
Otro punto destacable es la utilización de ciertos insectos para dar una sensación más desagradable al espectador, de modo que el miedo sea más intenso. El truco está en mezclar componentes paranormales (que normalmente sabes que no pueden pasar) con componentes biológicos reales (que puedes ver a menudo en la realidad) para confundir tu cabeza y hacer que si no te dan miedo los fantasmas, al menos de repugnen los bichitos.
Además, el asesino del más allá tiene un rollo blaxploitation que nos transporta en cierto modo a las películas de los 70 tipo Shaft.
La religión es lo más importante en la vida de una persona. Si los trenes eléctricos son la cosa más penetrante en la vida de alguien, ésa es su religión. Anton Szandor LaVey
Veamos lo que pasa cuando le regalas una Wii a tus hijos:
Entre las películas de terror de los 80, una de las que se mantiene más vigente es Poltergeist.
Si bien es cierto que se ve anticuada tanto por la calidad de imagen y sonido como por la manera de plantear y resolver la trama, es una película que te sigue manteniendo pegado en el sofá hasta que termina.
Escrita por Steven Spielberg y dirigida por Tobe Hooper, la película se centra en una familia estadounidense que empieza a experimentar fenómenos paranormales en su casa unifamiliar en una urbanización en desarrollo. Al principio, se lo toman de buen rollo porque son medio hippies, pero pronto descubren que las posesiones de espíritus no molan.
De esta película, además del hecho de que sigue manteniéndo su fuerza 26 años después, cabe destacar que es (probablemente) la única película de terror estadounidense que empieza con The Star-Spangled Banner, el himno de Estados Unidos:
Durante un tiempo, corrió el rumor que la niña protagonista de la película, que es “abducida” por fuerzas paranormales, se volvió loca y murió en un manicomio. Debo aclarar que eso no es cierto.
Heather O’Rourke, la actriz que interpretaba a la niña, murió a los 12 años afecta de la enfermedad de Crohn.
A raíz de mi post de ayer, Scirius se siente interesado por Facebook. Iba a dejar un comentario explicando qué es Facebook (tal como yo lo veo), pero me salía muy largo y he preferido postificarlo.
Facebook es una red social, punto. Pero claro, redes sociales hay miles. Hay redes sociales de compartición de fotos, de vídeos, de música, de recetas, redes para encontrar trabajo, para encontrar piso, para encontrar pareja, para adoptar mascotas…, redes profesionales para buscar clientes, hacer contactos, compartir anécdotas… redes para hablar de cine, de música, de literatura, de videojuegos, de acupuntura, de arte floral chino… En fin, hay miles y miles de redes sociales dedicadas a los más variados temas, y [casi] todas diferentes entre sí.
Entonces, una vez más, ¿qué es Facebook?
Pues bien, agarra todas esas redes sociales que comentábamos, mételas en la minipimer, dale al turbo y a ver qué sale. Pues sale un sitio en el que, como toda red social, te podrás registrar y tener tu ficha de usuario.
Una vez eres usuario, puedes encontrar otros usuarios y relacionarte con ellos (hacerte amigo). La gracia de Facebook es que puedes decidir quién ve cada parte de tu perfil, como si quieres tener un perfil completamente abierto o completamente cerrado.
A parte de los amiguitos (que es gracioso porque con la mayoría de ellos ni siquiera hablarás en la vida), tienes cientos de aplicaciones que te permiten hacer lo mismo que harías con las otras redes sociales. De hecho, muchas otras redes sociales permiten integrar sus API en Facebook. Con lo cual, acabas teniendo un punto único de control sobre toda tu actividad social on line.
Ahora bien, ¿para qué puede querer alguien tener Facebook?
Básicamente, hay 3 motivos:
Ver fotos de tu(s) jefe(s) de juerga y perderles todo el respeto
Ver qué ha sido de tus antiguos compañeros de clase, si siguen vivos, tienen hijos, etc.
Jugar a juegos online como los que venden para móviles y comparar tu puntuación con la de tus amigos
Otro impactante éxito de 1984 fue Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street), de Wes Craven.
Se trata de la primera película de la saga Pesadilla en Elm Street, en la que un sádico pederasta muerto aterroriza a los niños de Springwood, Ohio en sus pesadillas.
Wes Craven tenía el guión listo en 1981, pero no interesaba a ninguna productora. Tres años después, New Line Cinema se interesó por la historia, que acabó siendo un bombazo en las taquillas. De hecho, Pesadilla en Elm Street fue la primera película que produjeron. Hasta entonces, New Line Cinema se había limitado a distribuir películas ya rodadas.
En este punto, cabe destacar que New Line Cinema no era la productora consolidada que es actualmente, y que durante unas semanas tuvo serios problemas económicos que impidieron pagar el sueldo del reparto. Sin embargo, ninguno de los actores decidió abandonar el proyecto. De hecho, de no ser por el éxito de esta cinta de terror, es muy probable New Line Cinema hubiera quebrado, por lo que la productora llegó a conocerse como “La casa que Freddy construyó”.
Del reparto, cabe destacar que los protagonistas son Heather Langekamp (Somos Diez) y Robert Englund (V), pero que el actor que acabó teniendo más repercusión internacional fue Johnny Depp, que apareció por primera vez ante las pantallas en esta película (sí, esto fue antes que Jóvenes policías) y quien había ido a acompañar a un amigo al cásting.
En el contexto histórico, nos encontramos otra vez con una cinta que en su momento era terror puro, pero que hoy en día parece una comedia con sustos del estilo de Critters. También sufrió el efecto de las interminables secuelas innecesarias, en las que cada vez se les iba más la castaña y las reglas del juego iban cambiando.