Era el año 1992 cuando Bernard Rose adaptó al cine un cuento de terror de Clive Barker sobre un esclavo negro que murió en los campos de algodón por una trágica historia de amor.
En la película, ubicada en Chicago, una joven universitaria está preparando una tesis sobre leyendas urbanas y, casualmente, topa con la leyenda de Candyman, un espiritu de otra época que se aparece cuando pronuncias su nombre cinco veces delante de un espejo y que, una vez aparecido, te mata de una forma brutal.
A priori podríamos pensar que nadie en su sano juicio invocaría a un asesino de esa calaña, pero ya sabéis como funcionan estas películas, si los protagonistas fueran sensatos y no bajaran al sótano, no dieran de comer a los gremlins después de medianoche o no se encararan con el malo en lugar de correr, no habría acción y serían un coñazo.
Total, que a más de uno le da por invocarlo y, como no podía ser de otro modo, se los cargan. Luego va la joven universitaria tirando del hilo para descubrir la historia del asesino misterioso y así hasta que la película se acaba.
Luego siguieron dos secuelas que tuvieron mucho menos éxito, por lo que nunca llego a haber una tercera (por suerte).
Lo destacable de esta película es la inclusión del factor invocación: tenías que invocar al asesino para que te matara, en lugar de estar tranquilo haciendo tus cosas cuando venía por sorpresa y te acuchillaba.
Otro punto destacable es la utilización de ciertos insectos para dar una sensación más desagradable al espectador, de modo que el miedo sea más intenso. El truco está en mezclar componentes paranormales (que normalmente sabes que no pueden pasar) con componentes biológicos reales (que puedes ver a menudo en la realidad) para confundir tu cabeza y hacer que si no te dan miedo los fantasmas, al menos de repugnen los bichitos.
Además, el asesino del más allá tiene un rollo blaxploitation que nos transporta en cierto modo a las películas de los 70 tipo Shaft.
Entre las películas de terror de los 80, una de las que se mantiene más vigente es Poltergeist.
Si bien es cierto que se ve anticuada tanto por la calidad de imagen y sonido como por la manera de plantear y resolver la trama, es una película que te sigue manteniendo pegado en el sofá hasta que termina.
Escrita por Steven Spielberg y dirigida por Tobe Hooper, la película se centra en una familia estadounidense que empieza a experimentar fenómenos paranormales en su casa unifamiliar en una urbanización en desarrollo. Al principio, se lo toman de buen rollo porque son medio hippies, pero pronto descubren que las posesiones de espíritus no molan.
De esta película, además del hecho de que sigue manteniéndo su fuerza 26 años después, cabe destacar que es (probablemente) la única película de terror estadounidense que empieza con The Star-Spangled Banner, el himno de Estados Unidos:
Durante un tiempo, corrió el rumor que la niña protagonista de la película, que es “abducida” por fuerzas paranormales, se volvió loca y murió en un manicomio. Debo aclarar que eso no es cierto.
Heather O’Rourke, la actriz que interpretaba a la niña, murió a los 12 años afecta de la enfermedad de Crohn.
Otro impactante éxito de 1984 fue Pesadilla en Elm Street (A Nightmare on Elm Street), de Wes Craven.
Se trata de la primera película de la saga Pesadilla en Elm Street, en la que un sádico pederasta muerto aterroriza a los niños de Springwood, Ohio en sus pesadillas.
Wes Craven tenía el guión listo en 1981, pero no interesaba a ninguna productora. Tres años después, New Line Cinema se interesó por la historia, que acabó siendo un bombazo en las taquillas. De hecho, Pesadilla en Elm Street fue la primera película que produjeron. Hasta entonces, New Line Cinema se había limitado a distribuir películas ya rodadas.
En este punto, cabe destacar que New Line Cinema no era la productora consolidada que es actualmente, y que durante unas semanas tuvo serios problemas económicos que impidieron pagar el sueldo del reparto. Sin embargo, ninguno de los actores decidió abandonar el proyecto. De hecho, de no ser por el éxito de esta cinta de terror, es muy probable New Line Cinema hubiera quebrado, por lo que la productora llegó a conocerse como “La casa que Freddy construyó”.
Del reparto, cabe destacar que los protagonistas son Heather Langekamp (Somos Diez) y Robert Englund (V), pero que el actor que acabó teniendo más repercusión internacional fue Johnny Depp, que apareció por primera vez ante las pantallas en esta película (sí, esto fue antes que Jóvenes policías) y quien había ido a acompañar a un amigo al cásting.
En el contexto histórico, nos encontramos otra vez con una cinta que en su momento era terror puro, pero que hoy en día parece una comedia con sustos del estilo de Critters. También sufrió el efecto de las interminables secuelas innecesarias, en las que cada vez se les iba más la castaña y las reglas del juego iban cambiando.
Ahora que se acerca Samhain, he pensado que es un buen momento para hablar de películas de terror. Por mi cabeza han pasado tantas que he decidio hacer una serie, de manera que cada cierto tiempo iré hablando de alguna.
En un alarde de originalidad, he decidido llamar a la serie de posts… Clásicos del Terror
Para iniciar la serie, nos remontaremos a 1984, cuando Fritz Kierch dirigió la adptación de la novela de Stephen King llamada Children of the Corn (traducida en España como Los chicos del maíz).
Las fichas técnicas siempre me han parecido un coñazo y, además, poca gente conocida sale en esta película, Linda Hamilton, Peter Horton y poco más, así que mejor entramos directamente a la trama y el contexto de la película.
Los chicos del maíz trata de una pareja que va en coche por una remota carretera de los EE.UU. y como quien no quiere la cosa, llegan a un pueblo perdido de la Nebraska profunda dónde viven un montón de niños muy perjudicados y no se ve ningún adulto por la calle.
Me he estado resistiendo para no publicar un horrendo vídeo semicasero con imágenes del trailer oficial de Dragonball, la película que están perpetrando un grupo de energúmenos para que los fans de la serie animada nos caguemos en varios miembros de su familia.
Sabíamos que los personajes serían totalmente distintos a lo que nos esperábamos, tanto en aspecto físico como en su historia personal, y ahora podemos empezar a ver como va a ser la película.
LoBo dice que es Dragon Ball meets Tigre y Dragón. Yo digo que será Kill Bill meets The Fellowship of the Ring. Ya veremos en qué acaba todo, aunque yo dudo que vaya a ver ese bodrio.
¿No os pasado nunca que vais a ver una película y se os hace eterna? ¿Nunca habéis pensado algo como “a esta película le sobra hora y media”? Sí, claro que sí, todos lo hemos pensado, sobre todo si hemos visto Algo para recordar o Lost in Translation.
Pues bien, gracias a YouTube y, más específicamente, a sus usuarios, podemos ver las típicas películas que todos han visto de una manera mucho más ágil: en menos de un minuto por película.
A continuación, os presento Titánic en 5 segundos (aunque, en realidad, el vídeo dura 26)
El Padrino, probablemente la mejor película de todos los tiempos, ha sido objeto de muchas parodias. Desde películas como Mafia, espía como puedas hasta anuncios de bebidas refrescantes a base de extractos:
¿Dónde queda el honor de la familia Corleone ante tamaños despropósitos? ¿Que harían el bueno de Luca Brasi o el irascible Santino si llegaran a ver algo así?
El otro día vi El retorno del Jedi en DVD y, casualmente, ayer la pasaron por Antena 3. La película es bastante entretenida y, tengo que decirlo, la que más me ha gustado de las 3.
Pero hoy no quiero hablar de películas, sino de actores. Concretamente, del actor que encarna a Luke Skywalker, Mark Hamill.
En una saga tan famosa como Star Wars, es extraño que el actor que interpreta al principal protagonista (aunque Han Solo lo eclipse parcialmente) no haya saltado a la fama. Sólo los más frikis del lugar reconocen el nombre de Mark Hamill, la mayoría de mortales necesitan la coletilla “sí, el que hacía de Luke Skywalker en La Guerra de las Galaxias” para hacerse una vaga idea en la mente de quién estamos hablando.
Hace algún tiempo, en la primera temporada de Muchachada Nui, le dedicaron un espacio de Celebrities al olvidado actor:
¿Un poco de mala leche? Puede. Pero la verdad es que Hamill no supo rentabilizar el éxito de Star Wars, como podemos ver en su carrera profesional como actor. De 194 entradas, la mayoría son apariciones en capítulos puntuales de alguna serie, alguna parodia/homenaje a Star Wars o algún doblaje. Ningún papel especialmente relevante después de salvar la galaxia.