Hace más de cuatros años que empecé este blog, y lo empecé con la intención de que fuera un blog temático que se actualizará con frecuencia. Los primeros años lo llevé así, pero poco a poco, fue perdiendo su sentido.
En origen, este blog era una reivindicación del frikismo. Lo inauguré el Día del Orgullo Friki de 2008 como un sitio para demostrar que ser friki no es algo negativo y que, en el fondo, todo el mundo es friki en un sentido o en otro.
En esa época, Facebook era la única red social conocida y no contaba aún con demasiada presencia en España. El uso de ordenadores más allá de Office, chat y descargas era algo aún se consideraba friki. Casi nadie usaba aún 3G en su día a día y, por supuesto, los smartphones no eran tan populares como ahora.
Desde entonces, todo ha evolucionado muy rápido, hasta el punto que hoy es muy muy raro encontrar a alguien que no sepa que es un iPad, que no tenga smartphone, que no se conecte a Internet habitualmente con finalidades lúdicas.
Por eso, hace ya tiempo que este blog dejó de ser lo que era en sus orígenes y se convirtió en un blog personal más. Concretamente, mi blog personal.
En cierto modo, creo que es más interesante así, porque el tipo de contenidos que buscaba y publicaba en un origen ahora los compartimos por Facebook y Twitter. Ahora es algo más “introspectivo” y he recuperado la esencia de los primeros blogs.
Por eso, tras todo este tiempo, ha llegado el momento de convertir el blog en un hub de presencia online y, por primera vez, he enlazado mis cuentas sociales con el blog. Y ya que estaba, he aprovechado para limpiarle la cara y darle un poco de color