Está claro que una de las principales funciones de los políticos es servir de chivos expiatorios para que los ciudadanos podamos descargar parte de nuestras frustraciones echándoles la culpa de todo.
Eso es normal, digamos que viene en el cargo, pero me llama poderosamente la atención una crítica que llevo oyendo varios años: muchos políticos españoles no hablan inglés correctamente.
Ante esa crítica, yo siempre me he preguntado varias cosas. Entre ellas, las que más me pregunto son:
1. ¿Y qué? Si son políticos españoles, al servicio de los ciudadanos de un país con 4 idiomas oficiales, ninguno de los cuales es el inglés. ¿No sería mejor que los políticos españoles aprendieran las lenguas propias del país para el que trabajan que un idioma extranjero?
2. ¿Por qué inglés y no francés o portugués? Entiendo que el inglés se ha impuesto como lingua franca en el mundo científico y empresarial, pero seamos realistas, los países con los que más relaciones comerciales tenemos son Francia y Portugal, donde el inglés tampoco es oficial.
A partir de aquí, he reflexionado bastante estos años y me he dado cuenta, o me han hecho ver, que para el mundo laboral muchas veces se pide conocimiento de inglés para posiciones que, realmente, no lo necesitan.
Cómo método de criba para reducir la cantidad de candidatos a evaluar, muchas empresas de selección incluyen algún nivel reconocido de inglés como requisito indispensable, aunque luego no se requiera para el puesto.
¿Por qué lo hacen? ¿Por qué vemos normal que se nos exija cierto nivel de inglés porque sí y nos chocaría que nos pidieran, por ejemplo, francés o chino?
La conclusión a la que he llegado es un tanto compleja de explicar, a ver si lo logro.
Por una parte, como dije antes, el mundo científico y empresarial, influenciado principalmente por Estados Unido y el Reino Unido durante las últimas décadas, ha impuesto su idioma, el inglés, como lengua de trabajo.
Por otro lado, la mayoría de productos de ocio que se consumen en los países “occidentales” provienen también del mundo anglosajón o se han adaptado a él. De todas las series, películas, discos, libros, etc. que habéis consumido en los últimos 5 años, ¿cuántos eran obras originalmente publicadas en inglés? Imagino que un porcentaje bastante elevado en comparación con el resto de idiomas.
Incluso, yendo más allá, muchos productos españoles, orientados al público español, se publicitan con mensajes en inglés, o en “presunto inglés”, como el de Vueling.
Poco a poco, el inglés se ha ido abriendo paso en nuestras vidas cotidianas hasta el punto que ha llegado a formar parte de nuestra propia cultura. Hoy en día, muchos españoles que viven en regiones con dos lenguas oficiales consideran más importante aprender inglés que “la otra” lengua oficial de su región.
El argumento siempre es el mismo: “La lengua de la región solo sirve aquí, con el inglés puedes ir por todo el mundo.”
Y aquí es donde, finalmente, quería llegar:
Con el inglés puedes ir por todo el mundo.
Esto, amigos, es cierto. Desde las colonizaciones de Imperio Británico de antaño hasta la globalización actual, el inglés se ha impuesto de forma agresiva del mismo modo que se ha impuesto una cultura, unas creencias, un modo de vida único en todo el mundo. Del mismo modo que ahora hay McDonald’s, Starbucks, Zara, etc. en todas partes, en todas partes la gente se ve aprendiendo inglés voluntariamente sin darse cuenta de que se trata de una imposición.
Nos dirigimos a un mundo homogeneizado donde solo existirá una cultura, una forma de entender el mundo, una verdad. Los que no acepten esta cultura, serán marginados por el sistema, de forma paulatina y casi imperceptible, pero abrumadoramente eficaz.
Gracias, entre otras cosas, al dominio de una lengua común que originalmente fue impuesta por la fuerza y hoy en día se aprende por adaptarse a la realidad que nos toca vivir, pronto todos pensemos igual y no habrá espacio para discrepancias.
Un idioma para gobernarlos a todos,
Un idioma para encontrarlos.
Un idioma para atraerlos a todos
Y atarlos en las tinieblas,
En la tierra de Mordor, donde se extiende la Sombra.
Y una vez dicho esto, #yoconfieso que yo también hablo inglés.


