Series del siglo XXI: LOST
El 22 de septiembre de 2004 se estrenaba la que estaba destinada a ser la primera serie con una repercusión 2.0 que nunca antes había sido posible.
La que fue catalogada de “serie más descargada de la historia” fue también la primera en ser masivamente comentada en redes sociales y blogs de todo el mundo a ritmo de emisión en su país de origen.
Pero… ¿de qué va LOST?
La sinopsis es muy sencilla: un avión lleno de pasajeros se estrella en medio de la nada y, como no parece que nadie vaya a rescatar a los supervivientes pronto, se tienen que buscar la vida como pueden.
De repente, un montón de desconocidos tiene que formar una sociedad, que se mantendrá durante un tiempo indeterminado, con todo lo que ello conlleva.
Una vez asentados en la isla, tendrán que enfrentarse a mil peligros (de no ser así, poca gracia tendría la serie) y verán que las leyes de la física y todo lo que habían dado por sentado no es aplicable en la Isla.
¿Qué tiene LOST que no tienen otras series?
Para mí, LOST ha sido una de las mejores series que he visto nunca. Es una serie con muchos personajes, muchas tramas, no todas entrelazadas entre sí, no todas llegan a resolverse, pero que engancha.
Sé que mucha gente empezó a ver la serie y se cansó entre la segunda y la tercera temporada. Lo comprendo, no a todos nos gustan las mismas cosas. Yo, en cambio, me enganché a la serie desde el principio y no pude dejar de verla hasta que terminó.
A muchos el final les supo a poco, para mí, el final es lo de menos. Lo importante fue toda la evolución de los personajes y sus historias durante los 121 capítulos que duró la serie.
Todo lo que llegamos a pensar, a debatir, a imaginar. ¿Qué significan los números? ¿Quiénes son los otros? ¿Qué hay detrás de la Iniciativa Dharma? ¿Osos polares en una isla tropical? ¿Qué pasa con Walt? ¿Y con Locke? ¿Y con…?
Si algo bueno ha tenido esta serie es que ha rejuvenecido la edad mental de sus espectadores, por lo menos, 10 años.
Recuerdo que al final de cada temporada, y también de los capítulos más cruciales, nos quedábamos con la sensación de estar más perdidos que los propios personajes. Un ansia por imaginar en qué quedaría todo, las mil y una teorías que cada uno de nosotros pensó y compartió con los demás.
Si todo este esfuerzo mental no ha servido para mantener al Alzheimer inactivo unos añitos más, ningún ejercicio lo hará.
Por todas estas cosas, he escogido LOST para inaugurar una nueva sección de Maldito Friki en la que hablaré de lo que me han transmitido las series que he ido viendo durante este siglo.
