feb 202012
 

Ayer fue la Gala de los Goya, la fiesta del cine español, en la que se otorgan una serie de premios a una serie de películas y profesionales en función de un sistema de votación que, sinceramente, ni sé cómo funciona ni me interesa ahora mismo.

Entre las distintas categorías de premios que se conceden, encontramos las siguientes:

  • Mejor interpretación masculina protagonista
  • Mejor interpretación femenina protagonista
  • Mejor interpretación masculina de reparto
  • Mejor interpretación femenina de reparto
  • Mejor actor revelación
  • Mejor actriz revelación

Si os fijáis, hay un grupo determinado de profesionales que se juzgan por separado en función de su sexo, dando a entender, por un lado, que hay papeles para hombres y papeles para mujeres y, por otro, que no se puede comparar el trabajo de un hombre con el de una mujer.

No existe, por ejemplo, Mejor dirección masculina novel y Mejor dirección femenina novel. Solo ocurre con los que el público ve. Lo que me lleva a pensar hasta qué punto se valora realmente la profesionalidad y no el aspecto.

La verdad es que yo no había reparado en este hecho hasta que un día lo comentó erbauer. Pero entonces me di cuenta de que tiene razón, que se trata de un comportamento sexista y que, además, lo vemos tan normal que ni lo cuestionamos.

He citado los Goya porque la gala fue ayer, pero pasa exactamente lo mismo en otros premios, como los Oscar, los César, los BAFTA…

En pleno siglo XXI, cuando a todos nos gusta tanto llenarnos la boca de derechos, igualdad y otras palabras que van perdiendo su sentido, me parece vergonzoso que se siga promoviendo este tipo de actitudes sexistas.