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Carta abierta a Vueling

Este fin de semana he estado en Sevilla y, para mi desgracia, escogí Vueling como empresa de transporte, ida y vuelta por 166,50 euros (¿low cost?).

El viaje de ida salió con 2 horas de retraso y, como cortesía, al llegar nos dieron un papel con un enlace para que pudiéramos reclamar 20 € de descuento (un 12% del precio total, un 24% del precio de un trayecto), no acumulables, en otro viaje que contratemos con Vueling (si nos quedan ganas).

El viaje de vuelta… da para hacer una película :(

Tenía que salir a las 14h, pero a las 13h ya anunciaban un retraso de media hora.

Conforme pasaba el tiempo, iba aumentando el retraso y, con cada cambio de horario, un cambio de puerta, para que hagamos piernas.

A las 16h, una chica de Vueling se asomó para que le pudiéramos pedir tickets de comida (sólo se asomó, si no sabes lo de los tickets, te tiene que avisar otro pasajero, ellos callan como ratas)

Como es comprensible, le pedimos información a la chica y todo lo que nos pudo decir es que ella sólo es una mandá, que no puede hacer nada, que cada día pasa lo mismo y que la culpa es de sus jefes, pero que nunca dan la cara y les da igual que la gente se queje.

Por si el retraso sólo no fuera lo suficientemente enojoso, anunciaron en la misma puerta en la que estábamos, el embarque del vuelo VLG 2267 de Sevilla a Barcelona a las 16.10

Al principio pensamos que ya era hora, que por fin nos íbamos, pero craso error, los pasajeros del vuelo VLG 2277 nos teníamos que quedar en tierra, hasta que saliera nuestro avión.

Mientras el vuelo de las 16.45 embarcaba sin retrasos, el vuelo de las 14h anunciaba ya 4 horas de retraso. Estuvimos preguntando todo el rato a los trabajadores de Vueling e Iberia (son la misma empresa) que estaban embarcando a los pasajeros del vuelo siguiente y nos decían que no tenían información, que estaban revisando el avión y que miráramos los paneles.

Sobre las 17h, se empezó a rumorear que el vuelo estaba cancelado, aunque no aparecía esa información por ningún sitio. Salimos al mostrador de vueling de la parte fuera del control de seguridad y nos dijeron que sí, que ahora lo anunciarían, y que como no quedaban espacios en los vuelos del día nos irán ubicando en vuelos del día siguiente.

¡PÁNICO!

Ponte a hacer cola (un avión son tranquilamente unas 150 personas, contando que no vaya lleno) para ver qué hueco puedes llegar a coger.

La otra opción era que te devolvían el dinero y te buscabas la vida, pero Spanair tampoco tenía plazas libres para Barcelona y Ryanair estaba pidiendo 261,77 € por pasaje (¿low cost?).

Al cabo de media hora larga en la cola, uno de los pasajeros afectados vino a decirnos que se podía llamar a un número de teléfono (número que, obviamente, no aparece ni en la tarjeta de embarque, ni en los mails de confirmación) para reservar ya la plaza para el día siguiente y no esperar a que te tocara el turno, de modo que te colarías a los que tienes delante. La cola igualmente la tenías que hacer para reclamar un hotel y un taxi.

Llamé y cuál fue mi sorpresa cuando me dijeron que quedaba una plaza para volar ese mismo día  a las 20.55. Sin dudarlo, acepté, y ese vuelo, curiosamente, no tuvo retrasos ni incidencias.

Aunque al final pudiera volver a casa tras 7 horas de espera (contadas desde la hora de embarque inicial), me siento humillado. Nos tratan como mercancia y no podemos hacer nada. La empresa nos da por clientes perdidos y pasamos a la cola, no somos personas.

Sinceramente, no voy a gastar ningún vale de descuento porque no voy a volver a volar con Vueling nunca más.

Telepizza responde

Os comentaba la semana pasada que Telepizza había ignorado una queja que presenté en enero y que les había mandado otro mensaje quejándome del mal servicio ofrecido.

Básicamente les dije que me parecía lamentable que en tres meses no sólo no hubieran solucionado el problema original, que era un error en su web que les podía llevar a perder clientes, sino que me parecía aún peor que no se hubieran dignado a contestarme, y que había decidido dejar de contar con sus servicios.

Casi una semana después de ese segundo mensaje, me informaron que habían corregido el error y se disculpaban por el trato ofrecido.

Nada más recibir el correo, fui a comprobarlo y, tras borrar cache, limpiar DNS y actualizar la página, el error seguía ahí. Decidí esperar 24 horas para volverlo a comprobar, porque sé que a veces las actualizaciones tardan en propagarse en según que entornos y, finalmente, hoy he comprobado que, efectivamente, han corregido el error.

Es por eso que creo de justicia hacer público mi agradecimiento a Telepizza por atender a sus usarios (aunque con bastante calma) y tomar en cuenta sus consejos.