oct 302012
 

Hoy he tenido el “placer” de ver el videoclip de la canción The Boss, inspirada, protagonizada y supongo que pensada por Rafa Mora.

El vídeo es un rap que nos viene a contar lo que ya sabemos, que Rafa Mora ha sabido aprovechar la imbecibilidad de la gente para hacerse rico. A mí, sinceramente, me ha gustado mucho verlo. No me haré fan de la canción ni creo que la vuelva a escuchar (voluntariamente) nunca más, pero es un rap de los más sinceros que he oído jamás.

Un señor que sale de la nada y se convierte en el ejemplo a seguir de decenas de miles de españoles simplemente por ser el más chulo del barrio, el macho alfa. Icono de la cultura ni-ni, se monta la vida a base de explotar la nula capacidad crítica de la sociedad en la que vive.

Va de programa en programa cosechando audiencias increíbles y, cuánto más lo ve la gente “porque le hacia gracia”, “para criticarlo”, “porque es como ir al zoo a ver los monos”, más rico y poderoso se hace.

Rafa Mora, tal como él mismo dice, tiene la vida resuelta gracias a la gente que le ha apoyado (y cuento en este grupo los que le critican, por lo tanto, me cuento a mí también porque le estoy engrosando la cuenta corriente con este post). Se ha convertido en un ídolo de masas (o anti-ídolo, que a efectos prácticos es lo mismo) y en la imagen de una nueva generación.

Los valores de la sociedad están cambiando. Ya no se valora el esfuerzo, el trabajo, el currárselo. Ahora se valora el ser imbécil. Cuánto más imbécil pareces, más te quiere la sociedad, más triunfarás.

Por eso, creo que ha hecho bien escogiendo un ego-rap y estoy muy de acuerdo con la letra del mismo.

Chapeau!

feb 202012
 

Ayer fue la Gala de los Goya, la fiesta del cine español, en la que se otorgan una serie de premios a una serie de películas y profesionales en función de un sistema de votación que, sinceramente, ni sé cómo funciona ni me interesa ahora mismo.

Entre las distintas categorías de premios que se conceden, encontramos las siguientes:

  • Mejor interpretación masculina protagonista
  • Mejor interpretación femenina protagonista
  • Mejor interpretación masculina de reparto
  • Mejor interpretación femenina de reparto
  • Mejor actor revelación
  • Mejor actriz revelación

Si os fijáis, hay un grupo determinado de profesionales que se juzgan por separado en función de su sexo, dando a entender, por un lado, que hay papeles para hombres y papeles para mujeres y, por otro, que no se puede comparar el trabajo de un hombre con el de una mujer.

No existe, por ejemplo, Mejor dirección masculina novel y Mejor dirección femenina novel. Solo ocurre con los que el público ve. Lo que me lleva a pensar hasta qué punto se valora realmente la profesionalidad y no el aspecto.

La verdad es que yo no había reparado en este hecho hasta que un día lo comentó erbauer. Pero entonces me di cuenta de que tiene razón, que se trata de un comportamento sexista y que, además, lo vemos tan normal que ni lo cuestionamos.

He citado los Goya porque la gala fue ayer, pero pasa exactamente lo mismo en otros premios, como los Oscar, los César, los BAFTA…

En pleno siglo XXI, cuando a todos nos gusta tanto llenarnos la boca de derechos, igualdad y otras palabras que van perdiendo su sentido, me parece vergonzoso que se siga promoviendo este tipo de actitudes sexistas.

ago 042011
 

Un poco de memoria

El 15 de febrero de 2011, el Congreso de los Diputados de España aprobaba la conocida como Ley Sinde.

Poco tiempo después, un grupo de personas crearon la plataforma #NoLesVotes, que pretendía concienciar a la gente de lo que suponía la Ley Sinde y por qué no debían dar su voto a los partidos que la había aprobado (PP, PSOE y CIU).

A partir de ahí, se empezaron a montar protestas por distintos sitios de España, surgieron otras plataformas de indignados por motivos varios hasta que se aunaron todas en lo que pasó a llamarse (de forma espontánea y no premeditada) el #15M (15 de mayo de 2011).

¿Cuáles eran los objetivos del #15M?

El #15M, como entidad, jamás existió. Lo que sí existía (y sigue existiendo) son ciudadanos anónimos que están descontentos con temas concretos de la sociedad española.

De vez en cuando, al principio durante periodos más largos de tiempo, parte de estos ciudadanos se reunían, debatían, tomaban decisiones consensuadas.

Era un poco similar a los objetivos de V, que la gente reaccionara ante la apatía y que pensara por sí misma.

No se pidió el voto para ningún partido, no se pidió la abstención, no se pidió el voto en blanco, no se pidió ninguna opción política concreta, simplemente se pidió que se meditara qué hacer con el voto.

Los resultados

el 22 de mayo de 2011 se celebraron elecciones municipales en toda España y autonómicas en todas las comunidades autónomas excepto Andalucía, Cataluña, Galicia y País Vasco.

Si bien es cierto que hubieron varios cambios de color político en ambas elecciones, hay que decir que el impacto del #15M se noto relativamente poco.

Conclusiones

Hay un amplio sector de la población que está descontento con el panorama político actual y, llegado el caso, no tiene pereza a la hora de salir de casa y protestar.

Esto es algo sano en democracia.

Sin embargo, esta misma gente, parece no tener muy claro como funcionan las instituciones de su país y no se dan cuenta que el cambio que piden requiere que vayan a votar a algún partido político distinto de los que dicen que no les representan.

A juzgar por declaraciones escuchadas en acampadas, leídas en medios de comunicación de voz de los propios indignados, recogidas en prensa, etc. da la impresión de que se pretenda que un ente abstracto resuelva los problemas por arte de magia.

Algunas asambleas han dedicado recursos a montar talleres de índoles diversas, como si fueran centros de ocio para jóvenes, pero no se han planteado propuestas sensatas y factibles a ningún problema concreto.

El acuerdo de mínimos al que se logró llegar (que alguien me corrija si me equivoco), costaba de estos 4 puntos:

  1. Reforma de la ley electoral (como la que proponen IU o UPyD)
  2. Más transparencia en las administraciones y más mano dura contra la corrupción
  3. Mayor independencia del sistema judicial respecto al gobierno
  4. Modificar la Constitución para permitir realizar referendos vinculantes ante temas de especial interés nacional

Yo pienso que son puntos sensatos, pero solo hay un modo de hacer que la política cambie, y consiste en no votar a los mismos partidos de siempre.