Hoy he tenido el “placer” de ver el videoclip de la canción The Boss, inspirada, protagonizada y supongo que pensada por Rafa Mora.
El vídeo es un rap que nos viene a contar lo que ya sabemos, que Rafa Mora ha sabido aprovechar la imbecibilidad de la gente para hacerse rico. A mí, sinceramente, me ha gustado mucho verlo. No me haré fan de la canción ni creo que la vuelva a escuchar (voluntariamente) nunca más, pero es un rap de los más sinceros que he oído jamás.
Un señor que sale de la nada y se convierte en el ejemplo a seguir de decenas de miles de españoles simplemente por ser el más chulo del barrio, el macho alfa. Icono de la cultura ni-ni, se monta la vida a base de explotar la nula capacidad crítica de la sociedad en la que vive.
Va de programa en programa cosechando audiencias increíbles y, cuánto más lo ve la gente “porque le hacia gracia”, “para criticarlo”, “porque es como ir al zoo a ver los monos”, más rico y poderoso se hace.
Rafa Mora, tal como él mismo dice, tiene la vida resuelta gracias a la gente que le ha apoyado (y cuento en este grupo los que le critican, por lo tanto, me cuento a mí también porque le estoy engrosando la cuenta corriente con este post). Se ha convertido en un ídolo de masas (o anti-ídolo, que a efectos prácticos es lo mismo) y en la imagen de una nueva generación.
Los valores de la sociedad están cambiando. Ya no se valora el esfuerzo, el trabajo, el currárselo. Ahora se valora el ser imbécil. Cuánto más imbécil pareces, más te quiere la sociedad, más triunfarás.
Por eso, creo que ha hecho bien escogiendo un ego-rap y estoy muy de acuerdo con la letra del mismo.
Chapeau!
