Interpretando el Parlamento Europeo
Actualmente, la Unión Europea reconoce 23 idiomas como oficiales.
Aunque la mayoría de documentos de trabajo se publican únicamente en inglés, francés y alemán, el Parlamento Europeo funciona con todas las lenguas oficiales y, como dato destacado, ofrece interpretación simultánea hacia todas ellas en sus plenos, lo que lo convierte en el parlamento más multilingüe del mundo.
Aunque este multilingüismo se ha considerado tradicionalmente un valor a defender dentro de la Unión, no son pocos los que se han manifestado a favor de reducir los idiomas oficiales a inglés, francés y alemán (o tan solo a inglés) para reducir los costes que supone mantener la documentación en 23 idiomas. Sin embargo, a día de hoy, parece que esa postura es bastante marginal.
¿Cómo funciona la interpretación en el Parlamento Europeo?
Hay una cabina de interpretación para cada idioma oficial y, salvo en algún caso excepcional, los intérpretes siempre traducen hacia su propio idioma.
Es decir, la cabina de español siempre traduce al español; la de francés, al francés; la de húngaro, a húngaro, etc.
Hay algún caso, como el del maltés, en la que los intérpretes hacen también interpretación inversa para facilitar el trabajo de sus compañeros.
Como comprenderéis, los intérpretes del Parlamento no dominan a la perfección todos los idiomas oficiales. De hecho, a parte de su lengua materna, tienen que dominar dos idiomas oficiales más. De este modo, se pueden formar equipos en cada idioma de destino que abarquen una cantidad suficiente de idiomas de origen para garantizar que los parlamentarios que se conecten a su canal recibirán toda la información.
Entonces, ¿qué pasa cuando un miembro del parlamento habla en un idioma que ninguno de los intérpretes de la cabina es capaz de interpretar correctamente?
Cuando eso pasa, los intérpretes “pinchan” a otra cabina (que saben que sí está interpretando desde el idioma de origen) y hacen la interpretación de la interpretación. Esto se conoce como “relay”.
Es decir: imaginemos que en la cabina de español ningún intérprete domina el esloveno, pero saben que en la cabina de polaco sí y hay un intérprete español que trabaja el polaco. En ese caso, la cabina de español conectará con la cabina de polaco y realizará la interpretación a partir de la interpretación que hagan sus compañeros de polaco.
De este modo, se garantiza que todos los miembros del Parlamento pueden hablar tranquilamente en cualquiera de los idiomas oficiales y que el resto de parlamentarios lo entenderán correctamente.


