El apego
Ya lo decía Yoda:
El apego lleva al miedo, el miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio y el odio… lleva al sufrimiento.
Apego es creer no sólo que poseemos algo, sino que, además, necesitamos poseerlo.
Puede ser un grupo de amigos, la familia, la pareja, un animal de compañía, un coche, un trabajo, una colección de sellos, una ciudad, un proyecto. Puede ser una cosa o pueden ser cientos. Pero, sea lo que sea, sentiremos que hay algo en este mundo que necesitamos para vivir, algo que, si nos faltara, nos sumiría en una profunda tristeza.
El apego forma parte de la naturaleza humana, pero es una poderosa arma que puede jugar contra nosotros porque, efectivamente, cuando crees que posees o formas parte de algo, empiezas a darte cuenta de que no solo puedes perderlo, sino que, invariablemente, llegará un día en que efectivamente desaparezca.
Por ejemplo: imagina que tienes un perro al que adoras, porque lleváis ya mucho tiempo juntos y habéis compartido muchos momentos, porque es un ser que te aporta muchas cosas positivas y, al mismo tiempo, tú se las aportas a él.
Eres feliz con tu perro, con tu gran amigo canino, pero seamos realistas, en el mejor de los casos, el perro envejecerá y morirá en 10, 12, 15 años. Por lo tanto, hay que prepararse para la pérdida desde el mismo momento en el que se produce el apego.

Hoy 21 de mayo ser, 29 años hacer desde que 